sábado, 25 de junio de 2011

Frente a Una Hoja en Blanco

Estoy frente a una hoja en blanco a la cual debo darle forma, me imagino que es una sensación similar a la que debe tener el artista cuando esta frente a un lienzo vacio, pero pensándolo de otra forma, todos estamos frente a una hoja en blanco que debemos completar. No es todo trabajo o error nuestro, la vida muchas veces nos pone obstáculos y también nos da posibilidades, a veces nos da un lápiz, otras veces nos da un buen pincel, pero en todo momento tenemos la posibilidad de crear, de darle un sentido a todo lo que hacemos. Lo importante a saber es que cada acción cuenta, cada movimiento, cada detalle nos define, así como al artista lo define su obra. 

Hay que estar a alerta, no dejarnos llevar esperando que las cosas sucedan, de lo contrario, la roca que debía convertirse en escultura quedará como una simple roca. Nadie dice que esto deba ser fácil, nadie dice que no requiera esfuerzo; pero lo que sí o sí requiere es de tu iniciativa, o mejor dicho de nuestra iniciativa y hay que tener en cuenta que tampoco se logra de un día para el otro, sino que requiere de un esfuerzo constante, de una motivación constante.

Lo que les estoy pidiendo es que cada acción cuente, y que cada acción tenga un sentido, si le dejamos el lugar a una persona mayor en el colectivo, si saludamos a un amigo por su cumpleaños o si brindamos a alguien un abrazo, que no sea por una simple costumbre o convencionalismo, que sea porque lo sentimos, porque sabemos que influimos en los demás y en nosotros mismos. Si todas esas acciones y todo lo que hacemos durante el día no tiene una motivación o un sentido real, si se trata de una mera rutina, pasaremos por este mundo dejando atrás solo una hoja en blanco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario