viernes, 7 de octubre de 2011

Nuestro Mundo


NUESTRO MUNDO

Quisiera poder crear un mundo
En el que solo estemos vos y yo
Como en la historia del Principito
Serías mi rosa y viviría para cuidarte

Atesoro cada momento que pasamos
Y los transformo en pequeños ladrillos
Para levantar poco a poco ese mundo
Deseando que se convierta en realidad

En esa creación mía voy hasta el final
No me importan las consecuencias
Sigo, por más que no sea lo correcto
Sencillamente estamos juntos los dos

Quiero que me definas por mis acciones
Pero no por lo que te digo con palabras
Porque lo que hago, dice lo que siento,
Ese mundo que los labios buscan ocultar

Sin interferencias, sin interrupciones
Simplemente seríamos nosotros dos
Todo sería perfecto, pero soy humano
Y ese mundo solo existe en mi cabeza

Pero no puedo dejar de pensar, de soñar
Pese a que siempre me golpea la realidad
Y me deja paralizado sin saber que hacer
Mientras nuestro universo se evapora

Cada segundo en que sueño en esto
Me pierdo cada vez más en mi nube
Cada minuto que paso pensando en eso
Es un abismo que nos separa más

Mientras nuestro universo se derrumba
Únicamente pienso en buscarte a vos
En estar cerca tuyo sólo una vez más
En capturar otro momento juntos, los dos

Día a día sigo peleando por todo esto
Sólo me interesa que entiendas eso
Pero perdonarme si demoro mucho
Quiero que ese mundo que sea perfecto

sábado, 25 de junio de 2011

Frente a Una Hoja en Blanco

Estoy frente a una hoja en blanco a la cual debo darle forma, me imagino que es una sensación similar a la que debe tener el artista cuando esta frente a un lienzo vacio, pero pensándolo de otra forma, todos estamos frente a una hoja en blanco que debemos completar. No es todo trabajo o error nuestro, la vida muchas veces nos pone obstáculos y también nos da posibilidades, a veces nos da un lápiz, otras veces nos da un buen pincel, pero en todo momento tenemos la posibilidad de crear, de darle un sentido a todo lo que hacemos. Lo importante a saber es que cada acción cuenta, cada movimiento, cada detalle nos define, así como al artista lo define su obra. 

Hay que estar a alerta, no dejarnos llevar esperando que las cosas sucedan, de lo contrario, la roca que debía convertirse en escultura quedará como una simple roca. Nadie dice que esto deba ser fácil, nadie dice que no requiera esfuerzo; pero lo que sí o sí requiere es de tu iniciativa, o mejor dicho de nuestra iniciativa y hay que tener en cuenta que tampoco se logra de un día para el otro, sino que requiere de un esfuerzo constante, de una motivación constante.

Lo que les estoy pidiendo es que cada acción cuente, y que cada acción tenga un sentido, si le dejamos el lugar a una persona mayor en el colectivo, si saludamos a un amigo por su cumpleaños o si brindamos a alguien un abrazo, que no sea por una simple costumbre o convencionalismo, que sea porque lo sentimos, porque sabemos que influimos en los demás y en nosotros mismos. Si todas esas acciones y todo lo que hacemos durante el día no tiene una motivación o un sentido real, si se trata de una mera rutina, pasaremos por este mundo dejando atrás solo una hoja en blanco.

miércoles, 20 de abril de 2011

Lo Siento

Lamento que hayas tenido miedo solo en aquella cuna.

Lamento que hayas deseado esa golosina y que no hayas podido comerla.

Lamento que hayas quedado solo en aquel colegio lejos de tu familia.

Lamento que hayas sufrido las presiones universitarias

Lamento que tengas que trabajar todos los días en algo que no te gusta.

Lamento que tu familia sea un caos.

Lamento que tus amigos y tus relaciones sean superficiales.

Lamento que seas viejo y no hayas podido disfrutar tu vida.

Sólo espero que hayas podido aportar algo para que no existan tantas cosas por que lamentarse

sábado, 4 de diciembre de 2010

La vida

Tic tac tic tac, es el sonido de un reloj que hace mucho tiempo dejó de funcionar. Ahora los las horas vuelan, los días me golpean a su paso y los meses van saltando entre sí sin pedirme permiso. ¿En dónde estoy?, ¿en dónde me encuentro?, ¿Estoy a la mitad de mi vida o al final? Son todas preguntas que a esta altura de mi vida (y de la noche) retumban en mi cabeza en forma de ideas sin definir. Por un momento me siento a pensarte, trato de definirte, pero me doy cuenta que no existís, sos solo un pensamiento, una idea que no logra tomar forma, sos solo un ideal que busco alcanzar pero que no logro encontrar.
Espero seguir así, de a poco voy sorteando los obstáculos que la vida me plantea. Partí de la inocencia haciendo una parada en la inconsciencia, pero cuando miro atrás ya no existen caminos para recorrer, solo puedo ir hacia adelante, y es eso tal vez lo que me asusta, pero es también lo que me empuja a seguir.



¿Cómo volver el tiempo atrás? o al menos permitidme vivir sin cometer los mismos errores ! ! ! !

Lección

Le pedí al señor del bar

una cerveza para olvidarte

y él me respondió

que cerveza tenía

y mucho alcohol también

pero que con respecto a olvidarte

nada podía hacer

porque esas heridas

que deja el verdadero amor

nada las puede curar

y que aquellos que dicen

que el tiempo todo lo borra

nunca han amado de verdad (nunca te conocieron a vos...)

entonces le pregunté

que iba a ser de mí

y con sabiduría me aconsejó

que con el dolor aprenda a vivir

y que mi corazón aprenda a endurecer

así que muy triste me fui del lugar

pero al salir me di cuenta

que el viejo se equivocaba

cuando te encontré esperándome

con la lluvia acariciándote la piel

Caída Libre

Y cuando creí

que o se podía

caer más bajo


dejé de pensar en ello

y sin darme cuenta

terminé mucho 

más abajo que cuando

empecé a pensar

viernes, 30 de julio de 2010

Ese extraño sujeto

27 de septiembre de 2009

Siempre me considere alguien dentro del promedio, incluso desde chico, mi vida podía calificarse en aquellos días como normal, como común, un niño que asistía al colegio, que luego al pasar el tiempo le fueron creciendo algunos vellos en la cara y cambió la voz mientras atravesaba la adolescencia, que posteriormente ingresó a la universidad para finalizar y obtener el título para que mi madre pudiera decir orgullosa al frente de sus amigas “mi hijo el doctor”.



Pero a pesar de todo ello, y al pensarlo en retrospectiva, me doy cuenta de que había algo en mi vida fuera de lo común, sucesos extraños ocurrían en mi hogar. Generalmente de noche y cada cierto tiempo, se podían escuchar ruidos estremecedores en la casa como los que produciría una persona que ingresa y que merodea por la vivienda. Es por eso queme acostumbré a dormir con la puerta de mi cuarto cerrada.


Una noche, ya cursando el colegio secundario, cuando ya me atrevía a quedarme más tiempo despierto, mientras veía televisión volví a sentir esos ruidos. Rápidamente apagué el televisor y todas las luces y logré esconderme en el espacio incómodo que me ofrecía un sofá entre su espalda y la pared. Desde ese escondite improvisado escuche el sonido de varios pasos que atravesaban la casa desde el garaje hacia los dormitorios y vi pasar frente a mí la silueta de un hombre mientras yo trataba de contener la respiración. Transcurrido un lapso de tiempo considerable pensé en salir, pero mis piernas permanecieron inmóviles por lo que decidí quedarme un rato más en ese lugar que parecía, al menos en ese momento, un lugar seguro. Desde esa noche procuré acostarme lo más temprano posible para evitar ese tipo de situaciones.


El tiempo fue pasando y fue imposible evadir la realidad yéndome a dormir temprano, máxime los días lunes en los cuales mi madre quería comer tarde para esperar la llegada de mi padre despierta. Aquél lunes podría describirlo como si hubiese pasado hace pocos minutos, recuerdo que yo maldecía por lo bajo pues mi mamá, como estaba cansada, decidió acostarse unos minutos y me ordenó preparar la mesa. Estaba en la cocina buscando los elementos para cumplir con lo que la señora había dispuesto cuando de pronto volví a escuchar esos ruidos que tanto me habían atormentado de pequeño, me quedé paralizado con los cubiertos en la mano pues al frente mío caminaba un sujeto de tez muy pálida y un frondoso cabello negro. Pasó como ignorándome, sin cambiar el rumbo de su mirada y siguió su habitual camino hacia las habitaciones. A pesar de que en ese preciso momento me moría de miedo y mi corazón daba cuenta de ello latiendo a toda velocidad por otro lado sentía una gran sensación de alivio ya que había enfrentado a ese sujeto que tanto desvelo me había causado. Fue justamente al enfrentarlo cuando me di cuenta de que no parecía agresivo ni hostil, hasta podría decirse que parecía una persona o un ente de una gran bondad.


Con el correr del tiempo pude acostumbrarme a su presencia, incluso volví a tener encuentros con el varias veces a la semana, aunque nunca intenté ningún tipo de comunicación ya que ese sujeto parecía no hablar ni demostraba signos de que era posible comunicarse con él. A pesar de esto me causaba mucha intriga el hecho de que cada tanto apareciera en mi hogar y caminara como si nada. Lo que más me preocupaba era que mi madre no me daba ninguna explicación que pareciera razonable, solo se limitaba a decir “el es así, es tímido”. Esas explicaciones a mí nunca me bastaron pero también notaba que mientras más preguntaba, más sufría mi madre, posiblemente porque no solo no tenía una respuesta para mí, sino también porque no tenía una respuesta para ella misma.


Con el tiempo aprendí a convivir con ese extraño sujeto y sus apariciones esporádicas, incluso, busqué saludarlo para hacer la convivencia en mi hogar más llevadera, pero las respuestas de su parte siempre fueron limitadas en su contenido. Debo admitir que yo también tenía miedo lo que siempre impidió que esos momentos pasaran de algo más que un saludo sin respuesta.


Los años fueron sucediéndose uno tras otro lo que me hizo ver las cosas desde otra perspectiva, me di cuenta de que todos aceptamos siempre su existencia en nuestra casa por una simple cuestión de subsistencia. El traía el dinero al hogar para que pudiéramos comer, y mi madre, si bien dudo de que haya habido amor entre ellos, nunca le pediría el divorcio por miedo al “que dirán”. Fue de ese modo en que fui construyendo mi “relación” con mi padre (si es que puede llamarse relación), de todos modos no importaba, siempre habría tiempo para revertir la situación … o al menos eso pensaba yo, hasta que un día, ya viviendo solo y cuando me encaminaba hacia la casa de mis padres, las luces de un patrullero estacionado en el frente de la vivienda me anunciaban la peor de las noticias. El oficial a cargo trató de ser lo más profesional posible mientras nos relataba los detalles del accidente, incluso busco dar consuelo a mi madre indicándole que debido a la violencia del accidente, no había sufrido dolor alguno. Su muerte fue instantánea.


Ahora soy yo el que deambula como un fantasma por los rincones, evitando el contacto con la mirada de otras personas para que no vean el dolor dentro de mí, huyendo de la realidad, pensando en que todas aquellas noches si me quedé esperando que llegara, pensando que si lo aguarde con un abrazo y ansioso por escuchar sus relatos, que si le dije cuanto lo quería. Lamentablemente la realidad es dura y me doy cuenta de que no fue así, y son tan pocos los momentos que con él compartí, que no sé si llorar porque lo extraño o porque casi no tengo recuerdos de él.






FIN